NO ES MI IPOD, ¡ES MI CÁMARA!

diciembre 21st, 2009 by minedolce

La moda de lo reducido se ha llevado también por delante a las cámaras de video. Desde hace unos años hemos podido comprobar como el “producto video” ha ido cogiendo peso en la red, y Youtube, como alma mater, lleva recopilando desde hace tiempo millones de videos grabados por los mismos usuarios. Esta tendencia, obligó en su tiempo, a crear una línea de cámaras de video digitales manejables y portátiles, pero sobre todo que pesaran poco, para poder llevarlas siempre encima y captar los instantes de los momentos más inoportunos.

La baja calidad de los videos que podemos ver colgados en la red, nos inducen a pensar que muchos de ellos se hicieron a través de cámaras de video insertadas en los móviles (símbolo de la movilidad por excelencia), pero otros muchos y cada vez en mayor número, van siendo grabados a través de minicámaras portátiles y con mayor calidad (hasta creeremos que fueron grabadas con cámaras de mayores dimensiones). ¿Nunca os ha extrañado ver un video de alta definición grabado en las condiciones más extremas o en los lugares más insólitos? La mayoría de ellos, y sobre todo americanos -puesto que es donde más se ha desarrollado este mercado-, fueron regitrados a través de una minicámara. Se han creado una serie de soportes digitales creados expresamente para ello; para abastecer a esa gran masa de población usuaria y productora de videos en la red, así como para los más disimulados, o tal vez, los más arriesgados. Como en cada una de mis entradas, voy a exponeros un ejemplo que materialice nuestra imaginación.

En este caso, citaré a la Flip Mino HD, una de las mejores mini cámaras disponibles del mercado (mide 10×5×1,5 cm y pesa 93 gramos, casi como un Ipod) que ofrece una calidad de grabación impresionante, a un precio “accesible” (sobre los ciento y pico euros). Su resolución de 1.280 x 720 píxeles te brinda una nitidez asombrosa, extraña, proviniendo de un dispositivo tan diminuto como este.

La mini cámara Flip Mino HD viene en dos versiones, una de 8 GB de capacidad y otra de 4 GB. Con la versión de más potente (8 GB), podrás grabar hasta 2 horas de vídeo de alta calidad a 720p, y con la versión de 4 GB, solo podrás grabar 1 hora.

Además la Flip Mino HD lleva incorporado un software de edición de vídeo muy visual y divertido, con el que podrás cortar y pegar trozos de película, agregar efectos y sonidos, para luego descargarlos en tu ordenador y compartirlos directamente en YouTube o MySpace.

¿Os imagináis las posibilidades que se le pueda pasar por la cabeza a cualquier periodista que lea este artículo? Si, compañeros, el video indiscreto ya ha nacido y los equipos ENG, desfasados. Con llevar esta cámara en el bolsillo -o en el canalillo- podemos conseguir lo que las cámaras de alguna que otra película de Misión Imposible nunca consiguieron.

A continuación, os dejaré un vídeo (de 2008) en el que un simpático japonés, bueno, americano, o las dos cosas, nos hace un test de las 3 primeras minicámaras del mercado; analizando su “sensualidad” (sexyness), calidad y software, entre otros. Recalcamos también, que estamos hablando de productos de 2008, pero añadimos que nos sirve de gran ayuda para entender las características de estas cámaras. Lo cierto es que en este caso, las cámaras son lo de menos, porque humor amarillo éste tiene un rato… (¡que alguien llame a los de Cuatro!) Enjoy it. 🙂

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COCINANDO EL FUTURO DE LA TV

noviembre 23rd, 2009 by minedolce

Desde 2006 y con la popularización de la banda ancha, la TV decidió entrar en la pantalla del ordenador. Internet; fácil, manejable y sobre todo programable, donde puedes clicar tantas veces como quieras en el link que te dé la gana y acceder a la masiva información disponible en la Web. Hecho que ha originado una paulatina pero consistente pérdida de audiencia de la televisión a favor de la Red.

Ahora, a través de un teclado podemos disponer de un menú de múltiples canales y millones de videos. La Red está plagada de webs que ofrecen estos servicios. El VOD (Video On Demand) o Video Bajo Demanda, caracterizado por la interactividad del usuario permite que éste decida qué, cuándo y cómo ver el contenido elegido. De este modo, deja de estar sujeto a la histórica programación de la caja tonta para crear su propia televisión “a la carta”.

Además el cliente puede tener el control absoluto del contenido escogido, es decir, puede pausar, reanudar, retroceder, avanzar, congelar, etc., del mismo modo que con el aparatoso video VHS, pero contando ahora con una calidad equivalente del DVD.

En los últimos años, ha ido aumentando tanto la oferta como la demanda de videos en la red. Ya es común en esta sociedad, medio y canal de grandes masas de información por ejemplo, que las películas y series se vean a través de Internet. Uno de los servicios que las grandes cadenas de televisión han empezado a ofertar con fuerza a través de sus webs de manera online. Tras el éxito de “Imagenio” –o “malgenio”- de Telefónica u “Ojo” de Ono, donde el cliente ha ido perfilando sus productos audiovisuales según sus necesidades o gustos, cadenas como TVE, Antena3, la Sexta, Telecinco o Cuatro –la más reciente- han optado por crear un espacio audiovisual “a la carta” donde todos sus productos son accesible a través de la web. Pero aquí no acaba la cosa, las tres primeras cadenas citadas, van a ser dentro de poco disponibles desde la consola PlayStation 3 de Sony, mientras que Telecinco en un reciente comunicado ha anunciado que empezará a cobrar por sus series online, -algo más de un euro por capítulo- de manera que se perfilará cada vez más como un verdadero servicio de podcast a la carta.

En este sentido, ya hemos podido comprobar como -el que ha estado en el momento y en el lugar oportuno- Megavideo hace ya un tiempo que cobra por sus servicios online. Desde mi punto de vista, fórmula esencial para que este mercado audiovisual online siga acrecentándose y nutriéndose de material digitalizado, creándose una gran plataforma de servicios de gestión integral del mercado de la cultura, del ocio y del entretenimiento en Internet de manera ilimitada. Es la visión del futuro audiovisual. Donde dispondremos de un abanico de medios alternativos de información y cultura que ya se puede ir deslumbrando en el modus operandi de la comunicación en la Red, donde confluyen millones de mensajes, millones de feedbacks. Se dice, se comenta -los más visionarios-, que dentro de unos años llegará el final del statu quo en el que cuatro cadenas o cuatro malvadas industrias “think tanks” controlan y manipulan la mayor parte del mercado cultural y la opinión pública, y que crecerá exponencialmente y se irá favoreciendo por otro lado la posibilidad de la múltiple elección y creación del propio menú de programas. El espectador, -lector, receptor-, ya no se verá obligado a alimentarse pobremente de sólo cuatro fuentes disponibles, sino que entonces, el cliente goloso satisfará su curiosidad informativa hartándose de diferentes caprichos, muchas falacias, pero también múltiples verdades, así como “cochinadas”, que pululan por la Red en boca de gente más capacitada que Belén Esteban y que recibirá a través de millones y millones de diferentes fuentes de información. Obviamente no desaparecerá la “comida basura”, pero sí que se nos ofrecerá una dieta más variada, lo cual ¿equilibrada?.